viernes, 23 de agosto de 2013

Corzo (Capreolus capreolus)

 Si hay un animal que representa la ternura en nuestros bosques ibéricos, ese es sin duda el corzo (Capreolus capreolus).

 
No es infrecuente caminar por montes, caminos e incluso zonas de cultivo y escuchar un ladrido ronco y profundo. Es señal de que hemos alertado a un ejemplar de corzo. Entonces podemos ver como se aleja, con sus saltos característicos y la cola levantada, enseñando su blanco trasero en señal de peligro.
 
Esa mirada dulce, esas medidas aparentemente desproporcionadas con las patas traseras más grandes que las delanteras, ese movimiento de las orejas cuando escucha cualquier ruido en el dosel del bosque...no puede sino transmitirnos ternura.
 
 
 
 
Sin embargo, esa aparente dulzura se transforma en agresividad por parte de los bellos machos, mostrando una gran territorialidad entre ellos, principalmente en época de celo, luchando a muerte si es necesario para expulsar a rivales o ejemplares jóvenes. Las afiladas astas que coronan su cabeza no dejan de ser auténticas armas cuando se enzarzan en violentos combates.
 
 
 
 
 
 
El aumento de población en los últimos años de este ungulado en la península ibérica ha sido notable, siendo una de las presas favoritas del lobo ibérico allá donde ambos coexisten. A pesar de todo, en  lugares del oeste de la cordillera cantábrica, su población se ha visto fuertemente mermada debido a una bacteria que debilita y provoca la muerte de algunos ejemplares infectados.
 
Afortunadamente, cualquier atardecer ibérico entre las sombras del bosque o en algún pequeño prado, podemos gozar de su delicada figura, ramoneando con sigilo y siempre atento a todo cuanto sucede a su alrededor.
 
Aquí va algún encuentro con corzos en diferentes hábitats:
 
 
En el interior de un bosque de coníferas: 
 
 
En un pequeño prado de montaña:
 
 
                                                      Sorprendido en un cortafuegos:


                                                     Entre jaras y matorral mediterráneo:
 

                                          Al cobijo de retamas junto a un pequeño arroyo. 
 
 
 
 
Y estos vídeos, una soleada mañana de invierno, en un tranquilo rincón de la sierra de Guadarrama:
 
 
 
 
 
 
 
Si queréis disfrutar viendo imágenes y vídeos excepcionales de corzos, fauna y naturaleza en general, os recomiendo visitar el blog de mi amigo Dani: http://rutinasvarias.wordpress.com/2013/08/07/el-celo-del-corzo/
 
Como veréis es "pata negra".
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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